La crema de calabaza y boniato es uno de esos platos ideales para una noche fría de otoño en la que necesitas recuperar temperatura. No solo es una receta perfecta para los meses fríos, también es una opción nutritiva y versátil que admite mil variaciones. La calabaza y el boniato destacan por su alto contenido en betacarotenos, que son antioxidantes que ayudan a cuidar la piel y la vista. Además, aportan fibra, vitaminas del grupo B y minerales como el potasio, lo que convierte esta crema en un plato ligero pero saciante.

Un truco para potenciar su sabor es asar previamente la calabaza y el boniato: el calor del horno carameliza sus azúcares naturales y aporta una profundidad que no se consigue solo cociéndolos. También puedes jugar con las especias: un toque de curry, jengibre fresco o incluso una pizca de pimentón ahumado transforman la receta en algo completamente distinto. Si prefieres un acabado más rústico, tritura solo parcialmente. Puedes manejar su nivel de cremosidad con un chorrito de leche o un poco de queso crema. 

El toque estrella de esta versión es el huevo roto por encima. Al mezclarlo con la crema caliente, la yema se funde y crea una salsa natural, cremosa y deliciosa. Es una forma sencilla de añadir proteína de calidad y convertir un plato humilde en algo especial. Además, funciona genial como plato único para una cena ligera o como entrante elegante.

Si esta receta te ha llamado la atención, pincha aquí para ver otra forma de combinar estos ingredientes con un toque menos invernal.

Crema de calabaza y boniato con huevo roto

INGREDIENTES:

  • 1 kg de calabaza pelada y troceada
  • 2 boniatos medianos
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 litro de caldo de verduras
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Especias opcionales: curry, jengibre, cúrcuma o pimentón
  • 2–4 huevos (uno por comensal)

PROCEDIMIENTO:

  1. Pela y corta la calabaza, los boniatos y la cebolla. Pela también los ajos.
  2. Coloca la calabaza y el boniato en una bandeja, añade un chorrito de aceite, sal y pimienta, y hornea a 200 °C durante 25–30 minutos.
  3. En una olla grande, sofríe la cebolla y los ajos con un poco de aceite hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
  4. Añade la calabaza y el boniato (asados o crudos), cubre con el caldo y cocina 20 minutos, o hasta que todo esté muy tierno.
  5. Pasa todo por la batidora hasta obtener una crema suave. Ajusta de sal, pimienta y especias.
  6. Haz los huevos a la plancha o modo poché. La clave es que la yema quede líquida.
  7. Sirve la crema caliente en cuencos y coloca un huevo encima. Rompe la yema justo antes de comer.

Esta crema de calabaza y boniato con huevo roto es una receta sencilla, nutritiva y con un toque especial que la hace perfecta para cualquier ocasión.

Te dejará con ganas de repetir.